Cocina

- Use ollas y sartenes con fondos planos que tengan el mismo tamaño de los quemadores. Esto evita que escape el calor.
- Cocine con artefactos pequeños, como hornos tostadores o un sartén eléctrico. Como promedio, estos artefactos utilizan la mitad de la energía que un horno de tamaño normal.
- Si utiliza un sartén de vidrio o cerámica, ajuste el horno en 25 grados menos, pues tanto el vidrio como la cerámica retienen el calor. También los sartenes planos de metal pesado y fondo suave, con lados rectos y tapas herméticas le permiten cocinar con menos energía.
- Las ollas o los sartenes tapados hervirán más rápido, por lo que puede cocinar a menor temperatura.
- No mire dentro del horno. Cada vez que abra la puerta, la temperatura baja entre 25 y 50 grados.
- Apague el quemador o el horno unos pocos minutos antes de terminar de cocinar. Las cocinas eléctricas retienen el calor durante algunos minutos después de haberse apagado.
- No forre las rejillas del horno con papel de aluminio, ya que bloquea el calor y hace que el horno utilice más energía para cocinar los alimentos.
- Cuando utilice el horno, cocine tantos platos de una vez como sea posible. Los alimentos con temperaturas de cocción dentro de los 25 grados se pueden cocinar simultáneamente a la misma temperatura.
- Prepare porciones dobles de comida, como guisos, sopas y otros alimentos que requieran mayores tiempos de cocción, y congele la mitad para otra comida. Se consume menos energía al volver a calentar la comida alimentos que al cocinarla.
- Cocine al aire libre, use un horno de microondas o prepare comidas frías para no aumentar la temperatura de la cocina ni agregar humedad al aire. Los microondas utilizan menos de la mitad de la energía que un horno convencional y cocinan alimentos en aproximadamente un cuarto del tiempo.
- No precaliente el horno por más tiempo del necesario. Diez minutos son suficientes. No es necesario precalentar si va a asar (ya sea al horno o a la parrilla) o preparar alimentos con un tiempo de cocción de más de una hora.
- Limpie regularmente el equipo de su cocina según las especificaciones del fabricante. Además, aproveche el calor residual utilizando la función de limpieza automática de su horno justo después de haberlo utilizado para cocinar.
- Compruebe que las bandejas reflectoras de los elementos de calor de la cocina estén limpias y brillantes, ya que ellas reflejan el calor sobre el fondo del utensilio de cocina.
- Compruebe que las puertas del horno cierren herméticamente y que las juntas estén en buenas condiciones. Ajuste o reemplace los sellos y las juntas de las puertas si fuese necesario.
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